Poder para abogado

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     Como dar poder para el abogado

Así es como la gente llama normalmente  al poder para pleitos en favor de los abogados. Los poderes -obviamente- no son solo para defender a alguien ante organismos públicos o privados (poder para pleitos) sino también para muchas otras cosas.

La gente sólo entiende el término pleito como contienda judicial, cuando según la RAE (Real Academia de la Lengua Español) tiene todas estas acepciones:

1. m. Contiendadiferenciadisputalitigio judicial entre partes.

2. m. Contiendalid o batalla que se determina por las armas.

3. m. Disputariña o pendencia doméstica o privada.

4. m. Proceso o cuerpo de autos sobre cualquier causa.

5. m. desus. Pactoconvenioajustetratado o negocio.

El  poder para pleitos es el más habitual, con él se hace referencia al documento por el que se atribuyen facultades de representación procesal a los abogados y procuradores. Realmente, el otorgamiento del poder, la firma del documento, suele ser porque hay un juicio a la vista, aunque también puede servir para situaciones fuera de Juzgados, por ejemplo ante la Administración. Se ha realizado históricamente ante el Notario.

poder para pleitos

El inicio de cualquier  proceso judicial requiere la formulación de la demanda o, caso de defendernos, el escrito de contestación a la misma. Por ello, es correcto llamarlo poder procesal, porque, por razón de la materia sólo comprende actos procesales. También se alude al calificativo de “general”, porque, la realidad es que sirve para un número indefinido de pleitos, por un lado, y porque comprende la práctica totalidad de facultades procesales que se pueden ejercitar con ocasión del proceso, tanto las relativas a la fase previa al inicio del proceso, como las que se precisan durante el desarrollo del juicio, al igual que las que se requieren en la fase de terminación y liquidación del asunto con el cliente. Aunque como veremos más tarde no se circunscribe sólo a procesos judiciales.

     Tipos de Poder

Esencialmente existen dos tipos de poderes generales para pleitos:

Poder notarial: en la práctica es el mas normal. Tiene un coste aproximado de 45 euros y es el Notario el que da valor jurídico al documento. Puede ser otorgado por cualquier notario de España y en el extranjero puede otorgarse en las embajadas españolas.

Poder Apud Acta: esta modalidad es gratuita y consiste en acudir al juzgado en lugar de a la notaría, siendo  un funcionario judicial -para un proceso concreto- y no el notario -para una gran generalidad de casos y circunstancias- el que emita el Poder a favor del procurador designado.

En algunos casos puede ser recomendable gastarse el dinero. Si trabajas con un abogado concreto y tienes materia con la que lidiar, lo suyo es no perder el tiempo haciendo poderes apud acta cada 2 por tres…   💡

poder para pleitos

Además, el poder notarial tiene  la ventaja de que no se agota con este procedimiento en concreto, sino que vale también para cualquier otro en el que podamos intervenir en el futuro, siempre y cuando se siga confiando en los mismos profesionales  inicialmente nombrados. Incluso, si no se ha prohibido expresamente, el propio apoderado puede  “cambiar” el poder a favor de un nuevo apoderado, por ejemplo, porque hay un nuevo compañero que se incorpora al despacho a favor de cuyos integrantes lo otorgamos en su día y que nos va a representar en otro procedimiento.

Para otorgar un tipo u otro de Poder, es necesario el DNI de la persona que lo otorga si se trata de una persona física. Y en caso de que quien otorga el Poder sea una persona jurídica, su representante deberá acudir a la notaría o juzgado provisto de su DNI  junto con  la escritura en la que se concede al representante dicha representación de esa persona jurídica.

Así, el notario o el funcionario del juzgado garantizan que las personas que han acudido físicamente a otorgar el Poder son las mismas que aparecen en dicho Poder.

     ¿A que faculta el poder para pleitos?

Por citar sólo algunos ejemplos, esa escritura la presentará nuestro representante en el juzgado correspondiente  y con ella podemos demostrar  ante el juez que hemos designado a esos profesionales concretos para representarnos en dicho proceso, que puede ser de cualquier materia que se pueda plantear en España (laboral, civil, penal, mercantil, contencioso-administrativo, etc.) y abarca con carácter general todos los trámites incluidos, desde el principio hasta el final; es decir, hasta la terminación del procedimiento con la obtención de la correspondiente sentencia y, en su caso, su ejecución o cumplimiento (presentación de la demanda, contestación y demás escritos, representación procesal, recibir o hacer notificaciones, en su caso pagar indemnizaciones o recibirlas, etc.). Evidentemente, en caso de que no estemos de acuerdo con la sentencia, el poder tendrá también validez para recurrir ante la instancia superior que resulte competente (incluidos todos los tribunales españoles y en su caso tribunales internacionales).

Como decíamos antes, no sólo es para los procedimientos judiciales, sino que con carácter especial se suelen incluir también en estos poderes otras facultades como, por ejemplo, la de intervenir en concursos de acreedores (ya sea como acreedor o como deudor), renunciar o desistir de continuar con el procedimiento, allanarse a la postura de la parte contraria, someter la cuestión a arbitraje, transigir o llegar a un acuerdo con la otra parte y así dejar de pleitear, o hacer manifestaciones que impliquen asimismo terminar el procedimiento.

Incluso se suelen añadir otras facultades como por ejemplo poder comparecer en nuestro nombre ante notario para solicitar la práctica de un acta de presencia, notificación, requerimiento, envío de carta o declaración de herederos, solicitar una copia de un documento notarial que firmamos en su día, etc. O presentarse ante registros públicos (como el Registro Civil o de la Propiedad) para solicitar documentos o certificados relativos a nuestra persona o a un inmueble de nuestra propiedad, etc.

     La forma electrónica de poder apud acta. Gratis y sin moverse de casa.

La comparecencia apud acta es gratis. Ahora imagina que no tienes ni que salir de casa.   Hasta ahora esto había que hacerlo necesariamente con presencia f´ísica en el Juzgado o Tribunal correspondiente. Ahora existe un servicio de Apud Acta permite al ciudadano dar de alta apoderamientos de manera telemática.  Como antes decíamos, se denomina “Apud Acta” al apoderamiento realizado ante Letrado de la Administración de Justicia, que hasta ahora se obtenía sólo por comparecencia ante el Letrado de Administración de Justicia de cualquier oficina judicial y ya se puede también mediante la Sede Judicial Electrónica cuyo enlace os he puesto antes.

Cualquier ciudadano puede realizar el alta de un apoderamiento si dispone de un DNI electrónico o certificado digital.

     Apoderamiento ante la Administración

Existe también al posibilidad de que cualquier ciudadano de un poder a los profesionales para actuar en trámites exclusivamente de la Administración Pública. Se trata de Es habilitación que los ciudadanos pueden otorgar a terceros para actuar en su nombre en determinados trámites o actuaciones por medios electrónicos ante la Administración General del Estado y/o sus organismos públicos vinculados o dependientes.  Esto se puede hacer en el Registro Electrónico de Apoderamiento.


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Written by Antonio Gatell

Abogado con más de 20 años de profesión y apasionado en las nuevas tecnologías, disfrutando de mi actividad principal, para desarrollarla también en entorno digitales, gracias un camino que emprendí ya hace bastantes años en todo lo relacionado con Internet y la comunicación, donde la curiosidad y el auto aprendizaje me han llevado por caminos que acaban convergiendo en un punto...

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